http://contrabandos.org/wp-content/uploads/2014/06/beaubourga.jpg
296 páginas
PVP: 14 euros (IVA incluido)
ISBN: 978-84-940208-9-6
Con fotos e ilustraciones en el interior

Beaubourg : una utopia subterránea

de Albert Meister


Imaginemos que un día se descubren decenas de plantas subterráneas (84, como mínimo), bajo un famoso museo de arte contemporáneo de París. Imaginemos también que todas estas plantas son tomadas por una comunidad abierta de personas decididas a crear un espacio vital propio, un lugar de libertad, de creación de vida. Imaginemos por último que todo esto, a pesar de los múltiples problemas a los que debe enfrentarse, tiene éxito, que se despliega en el tiempo y, lo más importante, que se extiende más allá de sus límites físicos modificando el curso de la vida común en el exterior… (de la introducción de Julio Monteverde) 15 de diciembre de 1976: a la vez que se inaugura en París el Centre Pompidou, el emblema de la Cultura, se celebra la ocupación de otro centro, emplazado en las 84 plantas debajo del centro oficial: el beaubourg. Creada por la imaginación de Albert Meister, sociólogo libertario y estudioso de comunidades autogestionadas, Beaubourg, una utopía subterránea es la crónica de la imaginaria ocupación de los subterráneos del Centro Pompidou a lo largo de 14 años. Un relato utópico sorprendente por su capacidad de reflejar un espacio de libertad inusitada y de su contagio a la realidad circundante. «Todas estas plantas están destinadas a la cultura, a la cultura que vosotros vais a hacer, porque yo no tengo ni una definición a priori de la cultura ni poder para imponer una; a decir verdad, ni siquiera tengo muy claro qué significa el término cultura…».

En esta historia, a partir de una idea luminosa, Meister pareció volcar todos los conocimientos adquiridos en su trabajo científico para dotarlos de una dimensión nueva, más intensa y cercana, despojándose además de todo aparato «intelectual» para llegar directamente a aquello que más le interesaba: la posibilidad de creación de un espacio vital al margen de las constricciones capitalistas en todo lo que este podía tener de real, de vivible, tan luminosamente concreto como el mismo escenario que eligió para situarlo.