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304 páginas
formato 21 x 12,5 cm
PVP: 18 euros (IVA incluido)
ISBN: 978-84-96327-52-8

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Iraq bajo ocupación : Destrucción de la identidad y la memoria

de Bahira Abdulatif, Santiago Alba Rico, Teresa Aranguren Amezola, Fernando Báez, Hana Al-Bayati, Joaquín María Córdoba Zoilo, Pedro Martínez Montávez y Rosa Regás

edición de Carlos Varea González, Paloma Valverde y Esther Sanz


Libro colectivo que permite vislumbrar el terrible presente al que se enfrentan cada día los hombres y las mujeres de Iraq, comprender las claves del conflicto y su trascendencia regional e internacional y conocer las dimensiones concretas del daño causado al patrimonio cultural de la Humanidad en Iraq.

La ficticia ‘pacificación’ de Iraq

 

Iraq ha dejado de existir casi por completo en la información diaria. En estos años, el contrapunto informativo que provenía de una sociedad otrora articulada y muy dinámica, ha desaparecido como consecuencia de la destrucción del tejido asociativo y profesional iraquí. El resultado de ello es que la información sobre Iraq oculta —más que desvela—  la terrible realidad de su población e ignora sus aspiraciones comunes.

A lo largo de estos años de ocupación del país, pese a la inicial oposición mundial a la guerra, la comunidad internacional ha mirado hacia otro lado mientras Iraq era demolido desde sus cimientos, mientras su estructura social se desintegraba fruto de la violencia y del sectarismo que la ocupación y la guerra han provocado. La ocupación de Iraq ha generado la mayor y más rápida crisis mundial de refugiados de las últimas décadas (en torno a cinco millones de refugiados y desplazados internos) y la violencia se ha cobrado más de un millón de víctimas. Ante estas cifras aterradoras, el expolio del patrimonio cultural de Iraq —que lo es de toda la Humanidad— o la sistemática destrucción de sus bibliotecas pueden servir como epítomes de la voluntad de destruir también la memoria colectiva de este pueblo, construida, pese a los avatares políticos internos y regionales de las décadas anteriores, sobre la integración ciudadana y la secularización de sus habitantes.

La ficticia y momentánea pacificación de Iraq se cimenta en la aniquilación absoluta del enemigo, es decir, en la destrucción completa de una sociedad y en la anulación de su memoria, como fue el caso de la España republicana tras el fin de la contienda civil en 1939 y las largas décadas de dictadura. Ignorando este hecho, hoy se afirma neciamente que la violencia en Iraq ha disminuido y que el país se encamina hacia una estabilización interna que permitirá la retirada de las tropas de ocupación, más de 150.000 efectivos, según cifras oficiales. Sin embargo, la desestructuración provocada en Iraq desde la invasión de 2003 es de tal magnitud que el debate sobre la retirada de las tropas de ocupación esta viciado, no porque no sea el primer paso ineludible para la recuperación de Iraq, sino porque, tras la salida del último soldado extranjero del país, será preciso desmantelar el sistema derivado de la invasión en su conjunto, un sistema —como lo define Santiago Alba en su contribución a este libro— de “violentas minorías organizadas”, que seguirá sirviendo a intereses concretos y alimentando lógicas contrarias a las aspiraciones de los iraquíes.

Hoy Iraq es muerte y exilio, olvido y desolación absoluta: nada permite un atisbo de esperanza, salvo mantener la confianza en sus hombre y mujeres. Reconstruir Iraq significa hoy reinventar Iraq, permitiendo que se reencuentre con su propia Historia y con la historia de sus gentes y, para ello, lo primero es mantener y recuperar la memoria de lo acontecido en estos pocos años transcurridos, recuperar el recuerdo de lo que era este país y de lo que podría haber sido, de cómo eran sus habitantes y cuáles eran sus expectativas. A ese reto esencial, ingente, han querido contribuir quienes han participado en este libro, todos ellos, todas ellas, heridos por el destino infausto de Iraq.

De la Presentación