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256 páginas
formato 15 x 22 cm
encuadernación rústica cosida
PVP: 9,90 euros (IVA incluido)
ISBN: 978-84-9784-394-2

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Mi vida sin dinero : Formas alternativas de convivencia

de Heidemarie Schwermer


Heidemarie da testimonio de cómo vive hoy en un futuro en el que los caminos del tener y del ser no tienen por qué avanzar de manera paralela. “No tener nada y ser mucho”: con este lema vital pone en tela de juicio nuestros valores tradicionales.

En mayo de 1996 Heidemarie Schwermer decidió cambiar radicalmente su vida. Regaló sus muebles, dejó su casa, la consulta de psicoterapeuta y canceló su seguro médico. Desde entonces se aloja en pisos y casas de personas que están de viaje y lo que necesita para vivir lo obtiene a través de una de las más antiguas formas de relación económica: el trueque. En 1994 fundó un centro de intercambio en Dortmund, uno de los primeros en Europa, que en la actualidad acoge diversas iniciativas de este tipo. Pese al desconocimiento general que existe sobre este tema, son muchas las experiencias en todo el mundo que están ofreciendo alternativas al convencional sistema de intercambio monetario.

Un año después de dejar atrás su anterior vida constató que gracias a los muchos e intensos contactos con otras personas, se había enriquecido. Conceptos como «trabajo», «tiempo libre» y «vacaciones» cobraron para ella un significado totalmente distinto. Su vida había ganado en riqueza y libertad. Heidemarie vive hoy en un futuro en el que los caminos del tener y del ser no tienen por qué avanzar de manera paralela. “No tener nada y ser mucho”: con este lema vital pone en tela de juicio nuestros valores tradicionales.

Su libro no es sólo el testimonio de una existencia vivida con plenitud y compromiso, sino también una incitación a repensar nuestro sistema de valores y a atrevernos con formas alternativas de convivencia.

«Desde hace cuatro años vivo sin dinero. Una y otra vez me preguntan por qué lo hago (…) No se trata en absoluto de que todo el mundo haga lo mismo que yo (…) Para mí es mucho más una cuestión de impulsos, de incitación a reflexionar sobre las estructuras existentes.»