Asamblea de voces

“¿Cómo activamos la imaginación para crear una felicidad social distinta a la que organiza el capitalismo?” es la pregunta que nos lanza “Un saber realmente útil” desde el MNCARS.

En Contrabandos responder a esta pregunta nos ha posibilitado un proceso de deliberación conjunta, que se ha conformado en una Asamblea de Voces. En parte responder a esta pregunta nos ha permitido responder al sentido de Contrabandos.

Extractos de todas estos textos que cada una de nuestras editoriales respondieron y que a continuación recogemos en su totalidad, fueron los que expusimos en conversación con Bookcamping (que nos ayudó a leerlos, gracias Silvia que se encargo de exponer a Icaria).  Subtramas, comisaria de las actividades públicas registró el evento y  confíamos en poder llegar a generar testimonio audiovisual.

 

TIERRADENADIE EDICIONES:

El proyecto y la realidad editorial de Tierradenadie Ediciones (TdN), como el resto de las editoriales hermanas que componen el entramado Contrabandos es, creemos, en sí mismo una apuesta de la imaginación de lo otro, de un gozo no sustentado en el disfrute egoísta de lo poseído; pues imaginarnos editores contra el capital, en un mundo construido por el capital, es ya en sí una apuesta y un reto de la imaginación, de nuestra capacidad de imaginar un mundo regido por reglas distintas a las del lucro y el propio interés.

Nuestra apuesta, como nuestros libros, presuponen la seguridad de un goce y de una felicidad fundamentada en la satisfacción de la confrontación con lo dado y en la afirmación de lo por venir –de lo no dado aún–, en toda su compleja, paradójica y sorpresiva realidad potencial.

Cuando nos decidimos a emprender la aventura de TdN, la pensamos y la imaginamos como una efímera herramienta constructora de un retazo de realidad otra en lo real dado, como un breve sintagma o enunciado que se sumase, por un momento, al discurso de lo nuevo y de lo antagónico… Nos constituimos para editar tres o cuatro libros, ese fue nuestro objetivo inicial, dotar a la cadena de pensamiento crítico y antagonista de, al menos, tres o cuatro sílabas nuevas y necesarias que articulasen la posibilidad de imaginarse otra realidad real constituida sobre bases diferentes al lucro y al beneficio; por eso, lo excluimos programáticamente de nuestra actividad como colectivo editorial… Algunas veces, cuando nos reunimos todo el grupo, recordamos la cara del notario, cuando leyó la cláusula que así lo expresaba en nuestros estatutos de constitución, y nos dijo con una media sonrisa entre benevolente y socarrona: “sabrán ustedes que aún no estamos en el socialismo, ¿verdad?” Aún no, en efecto, respondió alguien de nosotros.

Llevamos veintisiete títulos, veintisiete herramientaspara desarmar dos de los hábitos más extendidos y eficaces sobre los que se asienta la dominación del capital en nuestras almas, las prisas y la superficialidad; por eso, nuestros libros exigen tiempo, dedicación y reflexión.Más de una década ya, en la que las pocas sílabas y los pocos sintagmas previstos se han convertido en una frase, en una oración completa, que modestamente hemos añadido –con nuestros libros, pero también con YOUKALI, nuestra revista– a ese texto en constante reescritura que es el pensamiento crítico y la imaginación de lo otro, de lo no dado, de lo antagónico.

 

ICARIA EDITORIAL:

No nos gusta mucho hablar de nosotras. Nos gusta más, simplemente hacer libros. Cocinar los textos, difundirlos, esparcirlos y dejar que ellos hablen por sí mismos.

Pero ya que nos  pedís que os contemos algo sobre nosotras podemos deciros que somos una editorial especializada en ciencias sociales y pensamiento critico. Publicamos ensayos reflexivos, tozudos, sensibles, impertinentes y, a veces, reveladores. Nuestro objetivo es aportar textos que hagan pensar al lector y abran horizontes en su forma de ver la realidad. Suena grandilocuente, pero estos motivos son los que nos guían para hacer nuestro trabajo. Hacer otra cosa nos aburriría tremendamente.

Un libro, entre otras cosas, es una herramienta. Sus páginas recogen saberes útiles. Si seguimos esta metáfora, nuestro almacén, una librería o una biblioteca, son una suerte de ferreterías de pensamientos.

Somos conscientes de que llevar la idea del libro a esta visión extremadamente materialista puede parecer burdo o simplista. Para nosotras es algo natural, nunca nos hemos sentido en el papel del editor como “profeta” del autor “genio creador”. Más bien, tenemos una dinámica de trabajo colaborativa, como la mayoría de autores, editores, distribuidores y libreros. El libro es una herramienta hecha por todos: evidentemente sin el autor no existe, pero sin editores, impresores o libreros tampoco. Tener en cuenta el proceso de interacción, diálogo y contaminación de la fabricación de un libro lo hace más útil y bello.

Nuestro mejor trabajo es hacer libros capaces de atravesar paredes.

 

POL.LEN EDICIONS:

Pol·len edicions es una cooperativa editorial que trabajamos bajo criterios de eco-edición; esto es calculando, minimizando y comunicando el impacto ambiental de los libros que producimos, convencidas de la necesaria coherencia de contenido y continente. Escogimos el nombre a partir de una reflexión de dani el rojo (Daniel Cohn-Bendit) que decía que debemos empezar a fijarnos en la metáfora de las abejas y la polinización para pensar la actividad económica, pues ellas viviendo reparten vida.

Otros aspectos

Ya alguna vez hemos hablado de una triple circunstancia que se da actualmente: 1) cada vez se lee más (se en el formato que sea); 2) cada vez hay más ganas de conocer como funciona el mundo o como cambiarlo directamente; 3) precisamente esto es lo que hay en nuestros libros. Conclusión atrevida: nos debería ir bien sí o sí.

A colación de esto, una reflexión del gremio de editores en Alemania: http://futurosdellibro.com/que-gremio-necesita-el-sector/

Y una curiosidad: los ladrones no leen

Durante cuatro días de octubre celebramos la primera feria del libro de Horta, que denominamos “Horta, territori aLLIBRErat“. Es el barrio donde tenemos la editorial y la imprenta. El objetivo era sacar los libros a la calle para que las personas vinculadas al mundo del libro en el barrio (desde quien escribe, hasta quien lee) nos conozcamos más.

Quería contaros una cosa muy peculiar que el escritor Màrius Serra contó en su intervención de clausura. Dijo que nos daría un motivo (más) para leer y/o tener libros. Resulta que no hace mucho le visitó un comercial de la compañía de seguros para ofrecerle un seguro del hogar. Al ver su estudio repleto de libros le dijo algo así como: “hazte un seguro, te saldrá muy barato, pues tienes más de 300 libros”. “¿Qué dices?” le dijo Màrius, y el comercial siguió: “está demostrado que en las casas con más de 300 libros, los ladrones no entran, pues interpretan que alguien que gasta su dinero en libros, es alguien que no tiene nada más de valor”. En fin, Màrius, se rió un poco pero la mosca le picó la curiosidad, y quiso contrastar esta información punteando los gastos de las tarjetas black de los consejeros de Caja Madrid. Efectivamente, ¡ninguno de ellos ha gastado un euro en libros!

 

EDICIONES DEL ORIENTE Y DEL MEDITERRÁNEO:

Ediciones del oriente y del mediterráneo optó, -de eso hace veinticinco años- por dar visibilidad a unas literaturas en los márgenes de la cultura dominante: poco o casi nada podía encontrarse en las librerías de las voces de las orillas sur y oriental del Mediterráneo. Unas voces muchas veces perseguidas en sus países por gobiernos subalternos del capitalismo occidental, muchas veces suplantadas –incluso de buena fe- por las voces de esta orilla.

Si el capitalismo es concentración, fagocitación, homogenización… mantenerse en el margen, organizarse en el margen, producir libros en el margen puede hacer germinar la semilla de un fruto diferente.

Conocer al otro. Esa pensamos que puede ser una de las aportaciones fundamentales de editoriales como la nuestra. Si España bajo el sistema franquista vivió encerrada en el culto a unos obsoletos valores nacionales, no puede decirse que el régimen de la Transición, pese a la aireada “integración en Europa”, producida sobre todo en el ámbito de los mercados financieros, haya cambiado el estado de la cuestión. Conocer al otro implica la caída de estereotipos racistas, religiosos, etnocéntricos…, precisamente esos que el imperialismo ha alentado estas últimas décadas para mantener sojuzgados a países que ya no controlaba.

La felicidad social solo puede darse en una sociedad justa, por eso son necesarias editoriales que revelen los mecanismos de explotación económica, subordinación social y alienación inherentes al modo de producción capitalista.

 

LIBROS EN ACCIÓN:

En un mundo donde vivimos ante la disyuntiva de definir o ser definidos, las palabras se convierten en un terreno de disputa por nombrar la realidad y sus alternativas. Nuestra modesta editorial surge de la mano de Ecologistas en Acción, con la vocación de construir un espacio en torno al mundo del libro donde estén presentes las reflexiones y las prácticas del ecologismo social. Un lugar donde confluyan un hacer que diga y un decir que haga.

Una editorial pensada para rescatar temáticas generalmente invisibilizadas, problematizar soluciones simplistas, sistematizar experiencias y difundir miradas alternativas sobre el mundo. Palabras, frases y libros que nos ayuden a comprender la complejidad del mundo, provocando diálogos entre el ecologismo y otras realidades sociales.

Una editorial cuyos libros tratan de erosionar la cultura en la que nos socializa el capitalismo (consumismo, individualismo, irresponsabilidad ante las consecuencias de nuestros actos…), explorando fórmulas para transitar hacia una sociedad sustentable y equitativa. Pilotado por un plural y activista Consejo Editorial, este proyecto tiene una política de precios ajustados y de promoción de las licencias Creative Commons para garantizar la accesibilidad de nuestros títulos. En lo que responde a una obsesión por la rentabilidad social y ambiental, y que cuando logra beneficios económicos se destinan a financiar Ecologistas en Acción.

Un proyecto anómalo que coopera con otros para sobrevivir en el cruel y hóstil mercado del libro. Una editorial pequeña con una tarea muy grande, un poco más ambiciosa y  compleja que publicar un best seller, aportar nuestro granito de arena a cambiar el mundo.

 

Además hemos arrancado estas palabras a:

TREBOL NEGRO LAERTES

La cultura siempre ha sido también una posibilidad de ascenso social, ha sido utilizada como trampolín. Y mi duda, mi temor, mi preocupación es siempre si asumiendo la contradicción, poniendo toda mi subjetividad en ello mantengo el equilibrio que evite por un lado el margen (la marginalidad absoluta)  o por otro lado que mi acción, incluso sin saberlo, sea integrada en reproducir más de lo mismo. Mi debate se sitúa entre lo que significaría convertirme como editor en un emprendedor productor de contenidos, además de jefe de mí mismo, es decir auto-explotación, o hacer lo que no me mandan, atreviéndome o rompiéndome la cabeza por publicar un texto que haga ¡¡¡ssssiiiuuouchhhhh!!! , algo así como el temible sonido de una espada atravesando la espesura de la noche. Un libro es un acto mudo con la sola intención de ser oído. Muchos han depuesto su actitud y piensan que ese texto no existe, mientras la policía de aquí o de allá sin embargo sigue deteniendo a gente por un libro. Ejemplos varios, uno que viene a colación sería el de la gendarmería francesa cuando encuentran en el maletero de un coche en Tarnac un montón de ejemplares de La insurrección que viene y se exclaman por el hallazgo con un ¡bingo!, para a continuación poner rumbo a toda velocidad a una cárcel de París embozados y en un coche camuflado a los supuestos autores de ese libro.

BELLATERRA

Bellaterra tiene que ser lo que la sociedad en un momento determina. Somos una estructura de seis personas que nos mantenemos desde el 84. Gente que ha aprendido el oficio, para ser autosuficiente. Gente que ama el oficio. Y hemos aprendido en estos años suficiente para poner la tecnología a nuestro favor.  Ahora la impresión digital nos da cierta calma porque antes te veías forzado a fabricar grandes cantidades. Nuestros libros (de igual tamaño) nos permiten editar concretamente, imprimir pocos de cada libro. Tenemos que afectar nuestros modelos de producción porque ahora estamos en un punto de inflexión, que supone que o lo aplicamos o no tendremos otra porque ahora de la ideología ya no vivimos. Necesitamos aplicarla.

En nuestro caso, tenemos claro que cada vez que sacamos un libro hay gente detrás. Gentes que están esperando que salga un nuevo título de las colecciones del Islam, o la de China, que tienen casi 25 libros publicados. Tenemos personas suscritas a colecciones pagándolas a plazos. Un pequeño público pues. Al que nos gusta ponerles casi cara…

¿Por otro lado podemos vender un libro sin conocer a nadie? En Bellaterra somos responsables de nuestros libros y no queremos que se vendan en cualquier sitio. Escogemos librería y distribución.

Tenemos claro que lo único que depositamos los editores, es el libro. Es el libro, como algo vivo, el que debe marcar cuando sale, cuando está preparado para nacer. Y el libro es lo que permanece. El editor, el autor pasan. En una librería de viejo nunca les encontrarás. No somos importantes. El libro sí.

 

NED EDICIONES:

NED Ediciones nace en el espacio de tensión que existe entre el autor y la comunidad. Nos planteamos aquellas preguntas, a veces incómodas, que aunque no tengan una respuesta fácil nos gustaría encontrar. Queremos unir a la comunidad con aquellos autores que se plantean temas delicados pero a la vez necesarios. Nos apasionan las palabras y el uso que se puede hacer de ellas. Por ello, damos espacio en nuestras colecciones al grito frente a la injusticia, a lo mejorable, al malestar y también a lo posible, a la utopía.

Aunque nuestras colecciones tratan temas muy variados, la colección Huellas y Señales junto a su serie Utopizando refleja mejor que nadie nuestro espíritu más reflexivo. Creemos que la experiencia de las personas puede ayudar a los demás a replantearse aquel sistema que no funciona, aquella realidad que debería mejorar. Y sentimos que nuestros libros pueden empujar ese pequeño cambio que toda sociedad necesita.

LA OVEJA ROJA:

Consideración previa:

// todo lo que diga ha de estar bajo sospecha. Odiamos todo relato autojustificativo.

El Reina nos pregunta: ¿cómo activamos la imaginación para crear una felicidad social distinta a la que organiza el capitalismo?

Objeciones:

1/ una editorial no crea. Recibe de una sociedad de la que no está separada en forma alguna. Recibe y da forma y cuerpo a un mensaje dentro de ella. No hay creación; sólo transformación.

2/ felicidades sociales no capitalistas puede haber muchas, y no todas nos interesan. La nuestra pasará siempre por la reformulación consciente y radicalmente democrática de todas las estructuras dadas y por el fin de los mecanismos de explotación tanto de seres humanos como del resto de la naturaleza.

En el contexto de la pregunta, varias  afirmaciones:

1/ el oficio editorial es un oficio industrial. Fabricamos libros. Y estructuramos luego sistemas amplios de distribución y venta. Que el objeto libro y las instituciones editorial-obra-autor no oculten la madera, la pasta de papel, los camiones, las enormes máquinas, los operarios, las cajas de cartón siempre negras de mierda.

2/ nuestra actividad no puede ser irresponsable. Pero que las responsabilidades exigidas no deriven de nociones culturales sólo válidas para el onanismo eterno de los agentes culturales, sino de los árboles cortados, de la gasolina quemada y de los daños en los brazos y espaldas de los muy diferentes operarios que trabajan con nuestros libros.

3/ no hay -al menos no para nosotros- idea abstracta. Toda idea es situada; viene de lo real y termina volviendo a ello. Y toda idea es también encarnada: sobrevive sólo mientras sobreviven los cuerpos de quienes las portan.

4/ tirar de nuestro propio cabello no servirá para alzarnos más allá de las arenas movedizas de la materialidad circundante.

 

TXALAPARTA:

Desde el comienzo de la editorial tuvimos muy claro, como lo expresamos con esa frase de Joseba Sarrionandia o el dicho de la txapela, que para que nuestro pequeño universo fuera conocido y tuviera tanta legitimidad como cualquier otro, deberíamos atraer lo de plural, combativo y sabroso que había en otras partes del mundo. Fuimos, en cierta medida, pioneros y asombramos al salir al exterior, cuando muchos de nuestros interlocutores tenían fijada la idea de los vascos como adoradores de su propio ombligo.

Nosotros somos respetuosos por excelencia, aunque la propaganda traslade un concepto similar (tolerancia) a las antípodas. Lo nuestro es respeto por la pluralidad. Lo de ellos es tolerancia que, en casi el 100% de los casos, se hace desde el poder. No es tolerante quien quiere sino quien puede. Apostamos por una pluralidad en la que podamos integrar nuestra singularidad. Somos un pueblo, una singularidad, que pertenece a una civilización. Que la pluralidad no desvirtúe nuestra singularidad.

La Diversidad Cultural se asocia con el reconocimiento de las comunidades locales y el mantenimiento de sus tradiciones. La editorial es experta en ese tema de la “bibliodiversidad”, desde sus comienzos, con multitud de proyectos paralelos a la edición, desde las revistas a los trabajos. Para ser comunidad local estructurada (o incluso lo contrario), no hace falta ser indígena del Amazonas. Las comunidades locales son el fuerte de nuestra sociedad vasca. Desde ahí, además, podemos competir con los mayores. Es una de las redes clásicas que Scott la define a la perfección en nuestro libro Los dominados y el arte de la resistencia.

Puede encontrar más información en:

http://contrabandos.org/un-saber-realmente-util/